JULIO GARCÍA ESPINOSA (La Habana, 1926-2016) POR UN CINE IMPERFECTO

tributoPerteneciente a la estirpe de los fundadores, inicia su vida artística desde muy joven como director y actor teatral. En 1949 escribe y dirige un programa diario dramatizado en la principal emisora radial del país, así como numerosos cuentos y poemas. Entusiasmado por las ideas del Neorrealismo italiano, estudia en el Centro Sperimentale di Cinematografía de Roma (1951-1954), donde se gradúa como director. Al retornar a Cuba ingresa en la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, que reunía a los artistas e intelectuales más progresistas, y preside su Sección de Cine. Filma el corto El Mégano (1955), antecedente histórico del actual cine cubano y uno de los títulos inaugurales del movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano.

Fundador del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos en 1959, debutó en el largometraje con Cuba baila (1960), comedia costumbrista a la que siguió El joven rebelde (1961), sobre un argumento de Cesare Zavattini. Su desmitificadora cinta Aventuras de Juan Quinquin (1967) figura entre los clásicos del cine cubano; en otros intervino como coguionista. Labora como formador de las nuevas generaciones de cineastas de la isla en la dirección artística de la producción. Paralelo también a la realización de su propia obra, aporta una importante labor teórica en la que sobresale su polémico texto “Por un cine imperfecto” (1969).

En el período 1983-1990 preside el ICAIC y como miembro fundador del Comité de Cineastas de América Latina despliega una intensa labor en aras de fortalecer la unidad y proyección internacional de los realizadores del área. Asumió en 1985 la responsabilidad de instituir la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, presidida por Gabriel García Márquez, y un año después promueve la puesta en marcha de la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños que dirige en la etapa 2002-2007.

Con La inútil muerte de mi socio Manolo (1989) imprime un raro tono de teatro filmado sin dejar de ser cine a su versión de una notoria pieza de la dramaturgia nacional. Consciente de que “toda obra de arte es un riesgo y, como tal, es siempre un experimento”, explora diversos temas e inquietudes en los filmes Son o no son (1980) y El plano (1993). Uno de los ideales estéticos del cineasta: lograr la emoción sin quebranto de la reflexión, lo logró con Reina y Rey (1994), desgarrador retrato de una anciana en su lucha por sobrevivir junto a su perro en medio de las carencias económicas por las que atravesó Cuba en los años 90. Toda su fructífera vida mantuvo una actitud relevante en la promoción del más valioso arte cubano y con su talento nutrió el patrimonio audiovisual iberoamericano. INSULARIA rinde tributo a su memoria.

Luciano Castillo

Director de la Cinemateca de Cuba

PELÍCULAS

El Mégano

1955 | 16 mm. / Plana / B/N / 20 min.

Prod. Moisés Ades / Pdtor. José Massip / Dir. Julio García Espinosa con la colaboración de Tomás Gutiérrez Alea / Arg., G. Julio García Espinosa con la colaboración de Alfredo Guevara, Tomás Gutiérrez Alea y José Massip / Fot. Jorge Haydú / Mús. Juan Blanco, bajo la dirección de Manuel Duchesne Cuzán / Son. Luis Newhall / Ed. Julio García Espinosa / S. El rudo trabajo y la vida miserable de los carboneros de la Ciénaga de Zapata, región próxima a la Bahía de Cochinos, en la costa sur de Cuba.

Aventuras de Juan Quin Quin

1967 | 35 mm / B-N / 110 min.

Prod. ICAIC / Pdtor. Humberto Hernández / Estr. Febrero 12, 1968. Cines: Astral, Acapulco, Lido, Santa Catalina / Dir., G. Julio García Espinosa / Arg. Inspirado en la novela Juan Quinquin en Pueblo Mocho, de Samuel Feijóo / As.Dir. Manuel Pérez, Melchor Casals / Fot. Jorge Haydú / Mús. Leo Brouwer, Luis Gómez, Manuel Castillo / Ed. Carlos Menéndez / Son. Eugenio Vesa, Adalberto Jiménez, Ricardo Istueta / Esc. Pedro García Espinosa / Int. Julito Martínez, Erdwin Fernández, Adelaida Raymat, Enrique Santisteban, Agustín Campos, Manuel Pereiro / S. Relata las aventuras, venturas y desventuras de un campesino buscavidas que jamás se resigna a su suerte en la Cuba republicana.